Psicoterapia en Madrid

Juanma Miguens sobre Salud Mental y Adicciones.

Salir de una crisis

Ninguno queremos el dolor, pero este llega a nuestras vidas a nuestro pesar. Si algo positivo podemos rescatar, es que nos permite apreciar mejor los buenos momentos. Es la lluvia lo que nos permite ver el arcoiris.

También sabemos que los desafíos nos fortalecen ofreciendo la posibilidad de actualizar nuestro potencial y crecer, haciéndonos mas cargo de nosotros mismos. Cultivando esa capacidad que los psicólogos llamamos resiliencia. La capacidad aprendida de superar situaciones adversas.

Claro, puedo escuchar esa voz que dice, yo no quiero nada de eso, devuélvanme lo perdido, devuélvanme a mi pasado. Es una pena, pero tu y yo sabemos que ya no existe. Triste pero simple. Ocupate de mantener la cabeza a flote y fluye con el río de la vida.

Luego de llorar, protestar y maldecir tratemos de estar positivos y agradecidos.

Todos queremos salir, porque estamos diseñados para buscar la supervivencia, el contacto y el placer. Es así.

Te ofrezco tres ideas fuerza que me resultan útiles para mi vida. Nada original, es verdad pero muy buena cosecha para quien las aproveche.

Cambia tu visión:

Como no puedo cambiar la realidad, tratare de cambiar mi punto de vista. Veré que puedo sacar como positivo de esta crisis. Que cosas puedo hacer gracias a esta situación y hacerlo (pudo pasear mas por tener poco trabajo, puedo  conocer gente nueva por estar separándome, etc.) en lugar de pensar en lo que no puedo hacer (no puedo gastar en viajes exóticos, no puedo estar con esa compañía intima que tenia, etc.).

Planifica algunas acciones:

O sea piensa algunas acciones placenteras y posibles y ejecútalas un poco cada día (danza, canta, habla con gente, etc.) Te sentirás menos desesperanzado e impotente.

Busca apoyo:

La gesta solitaria de Cid esta muy bien como mito, pero las grandes batallas se ganan con aliados. Los psicoterapeutas estamos entrenados en entender tu propia lucha. No solo que te pasa, sino mas bien lo que te pasa con lo que pasa según tu carácter y tu historia.

Y si no me puedes creer, te recomiendo leas El Hombre en Busca de  Sentido de Victor Frankl, allí verás que la voluntad de sobreponerse es un factor decisivo de la supervivencia, el es uno de los grandes maestros de la psicología.

Duelo por divorcio

Muchas veces en nuestras vidas deberemos hacer frente al final de algo, sea la perdida de lugares, cosas materiales o inmateriales.

Sabemos que nada es eterno pero este saber esta en fuerte contradicción con una ilusión romántica y egocéntrica que impregna nuestro sentir. Cada perdida ocasionara un duelo.

En el caso extremo tenemos las perdidas por muerte o desarraigo pero hoy deseo referirme a la perdida amorosa de una pareja, su separación.

En el momento de la ruptura de la relación, las personas tienen que comenzar un duro trabajo de duelo, determinar las responsabilidades del fracaso de la relación, saber que estuvo mal para poder corregirlo. Se debe enfrentar en soledad ya que el otro no volverá ni ayudara en ese análisis solitario y como corolario aceptar la terminación de la relación.

Este proceso de duelo suele acontecer en fases que adapto libremente del saber de  Elisabeth Kübler-Ross que trabajo tan bien cerca de personas próximas a morir. El gran y ultimo duelo. A la fase inicial de retracción, negación y hasta cierto alivio, suele sucederle la ira, para luego dar lugar a la tristeza que idealmente no debería llegar a depresión. Hasta que por fin alcanzamos la aceptación de la perdida y si tenemos suerte un sentimiento de gratitud por lo vivido.

Una separación es siempre un fuerte impacto emocional, aunque a veces sea indispensable o hasta deseada ya que la convivencia este seriamente afectada en su funcionalidad.

Cuando se ha compartido la vida en tantas dimensiones con otra persona, se establece un nosotros en el que hemos vivido mucho y fuertes expectativas, intimidad, cotidianidad,  necesidades e ilusiones. Esta ruptura de ese “equipo”, conlleva un sentimiento muy penoso.

Perdemos compañía, amistad, intimidad, una comunidad de bienes, placeres y responsabilidades, perdemos al amante, al que le entregamos nuestro cuerpo y nuestro amor. Pero no debemos perder el amor por nosotros mismos. Es mas resulta deseable amarnos con mas fuerza que nunca.

Hay veces que la separación es la mejor alternativa, sobretodo en aquellas en donde el maltrato físico y psicológico es cotidiano; para los que tienen una relación extremadamente dependiente y se les vuelve un tormento la vida, para los que sufren a raíz de algún tipo de adicción a las drogas o al alcohol.

Allí donde la amargura es una constante y persiste un profundo padecimiento e impotencia. Para esas parejas en las que él vinculo disfuncional agoto al amor y el miedo y la culpa son los principales elementos que los unen, la separación es definitivamente la mejor alternativa y no un fracaso. Aunque ello no te librara del dolor.

En definitiva afrontar el duelo es elegir ponerse una vez rojo y no cien veces amarillo. Es pagar el precio de intentar tener una realidad mas satisfactoria.

Readaptarse,  repararse y restituirse tienen su coste pero la esperanza de otro horizonte solo se materializa si cortamos amarras y navegamos. Que bien lo dice el poeta…

Si me caí,

es porque estaba

caminando.

Y caminar vale la pena,

aunque te caigas.

Eduardo Galeano

Cultivemos virtudes.

Dice quienes  mucho saben que no debemos centramos excesivamente en el análisis del problema de nuestro carácter, sin a la vez ocuparnos de la solución cultivar pensamientos, sentimientos y actitudes mas elevados espiritualmente. O sea relacionalmente, ya que la espiritualidad es lo que da color a mi relación conmigo, contigo y con todo lo existente.

Retomo aquí unas definiciones de algunas virtudes de probada valía, las mismas llegaron a mis manos hace un tiempo y desconozco su autor. Me gustaron y las comparto.

Serenidad: Es la calma, es la paz interior, también se le llama equilibrio emocional o autodominio en situaciones de peligro ante emociones difíciles (ira, pena, dolor soberbia, etc.). Este valor es el requisito dispensable para la reflexión de nuestros actos; este valor nos lleva a soportar los golpes de la vida, nos conduce a la tolerancia y por ende, la justicia. Con esto se logra una forma especial de tener dominio sobre nosotros mismos. Es decir, nos ayuda a controlar los impulsos de nuestras carácter, con esto se afronta los contratiempos que hay en la vida diaria; a tener paciencia y comprensión en las relaciones personales.

La persona serena no se ofusca ni pierde el control de sus actos en situaciones difíciles o enojosas. Sabe muy bien que es precisamente la calma la que permite mirar con claridad y tomar decisiones acertadas.

La persona serena sabe que una mente ofuscada jamás es dueña del buen juicio y que en esas condiciones no siempre se dice lo que realmente se piensa o se cree, ni se demuestra aquello que de verdad se siente.

Una persona serena no solamente procura enviar mensajes de calma y tranquilidad sino que cada movimiento de su cuerpo es apacible y sosegado. La serenidad contagia el ambiente de cordialidad, prudencia y tolerancia.

La persona serena es bondadosa por naturaleza y se halla dotada de fuerzas morales para reaccionar contra las tendencias y pasiones violentas e intempestivas.

La persona serena tiene el sentido de la oportunidad.

Como comportarme para lograr la serenidad:

No hacer declaraciones ni tomar decisiones en medio de olas encrespadas de la vanidad ofendida y de la ira. Porque en esas situaciones la pasión arrastra a las obras, obras que a los cinco minutos somos los primeros en lamentar.

Mantener la calma ante resultados negativos o situaciones enojosas.

Mantener el control cuando alguien opina de una manera diferente a la nuestra.

No ser más hiriente cuando se recibe un mensaje ofensivo.

Mantener la cordura y ser analítico ante las críticas y llamadas de atención.

La serenidad hace a la persona más dueña de sus emociones, adquiriendo fortaleza no sólo para dominarse, sino para soportar y afrontar la adversidad sin afectar el trato y las relaciones con sus semejantes.

“No son las demás personas ni las circunstancias las que nos perturban, sino más bien nuestros propios pensamientos y actitudes sobre esas personas y circunstancias que nos producen inquietud”

Valor: es ese valor que nos hace luchar por lo que “vale la pena”. Nos ayuda a superar nuestros miedos, y encauzar la vida en momentos difíciles. Ser valientes no es fácil: hace falta fortaleza interior.

A veces, la valentía implica ser consecuentes con nuestros actos, y en concreto, asumir nuestros errores. Es más fácil escurrir el bulto, o disimular. Por amor a la verdad, por respeto a los demás, por coherencia con uno mismo, es preciso reconocer los errores. Reconocer delante de nuestros hijos, o de nuestros empleados, o de nuestros alumnos, que hemos metido la pata, y pedir perdón, no nos quita ninguna autoridad; todo lo contrario.

Unos van lanzados por la vida, cuesta abajo y sin frenos, y a otros hay que remolcarlos. Ni una cosa, ni la otra. Pero muchas veces nos atemorizamos por fantasmas que sólo están en nuestra cabeza, y tenemos un enorme miedo al fracaso o al ridículo. Un chico que no se atreve a decirle a una chica cuánto le gusta, por miedo a que le diga que no, no está actuando bien. Aparte de que el “no”, a diferencia del “sí”, nunca es una respuesta definitiva, el mundo no se acaba, y hay más chicas y más ocasiones.

Por otro lado, la valentía tiene que ver también con defender lo que sabemos que es correcto. Aunque defenderlo nos cueste el cuello. La conciencia se “chiva” frecuentemente de que se está cometiendo una injusticia, o se está faltando gravemente a la verdad. En esos momentos, hace falta armarse de coraje y actuar con coherencia. Hay momentos en que es obligatorio hablar para salir al paso de una opinión pública mayoritaria pero equivocada, aunque no le guste a esa mayoría.

Sin duda, la cobardía engendra sociedades enfermizas y débiles. La valentía produce personas dignas de respeto y confianza, sociedades sanas y naciones fuertes.

Sabiduría:

Aquí se trata de saber con ayuda de otros, de tus principios y creencias discriminar cuando aplicar Serenidad y cuando Valor. Es como el freno y el acelerador, solo se logra mayor pericia con cuidado, practica, consejo, observación y tolerando que no somos perfectos pero si perfectibles.

 

Salud Mental y Pareja

No comercialSin obras derivadas Algunos derechos reservados por Road Fun

¿Parejas?

Hoy veamos características importantes para que una relación de pareja no se torne disfuncional. O para saber que lo es y buscar ayuda.

Lo haré planteando de modo absolutista el tema, pretendo con ello ilustrar una situacion al 100% insana, aunque sabemos (eso espero) que la realidad nunca es tan total y que todos navegamos entre la salud y la enfermedad.

Si crees que estar juntos e infelices es mejor que estar solo. Si sientes tener mas intimidad con otra gente que con tu pareja. Si crees que si supiera lo que piensas, sientes o haces te dejaría. Si precisas esconderte, medicar tus sentimiento o consumir o actuar adictivamente para tolerar tu vida de pareja. Si crees que amar es estar fundido en la dependencia con el otro. Si mas bien culpas a tu pareja en lugar de aceptar tu responsabilidad…. pues mal vamos.

Recuerda:

LA VIDA NO ES ESPERAR QUE LA TORMENTA PASE… ES APRENDER A BAILAR BAJO LA LLUVIA…

¡Es tu vida! Tu verás ….

“Your time is limited, so don’t waste it living someone else’s life”. Steve Jobs

Decía que el tiempo es limitado, que sigamos nuestros deseos e intuiciones y no el dogma creado por otra gente. ¡Me gusta su idea! Si te cuesta aplicarla lee lo que en este blog hay sobre relaciones. Recuerda lo fundamental de tener una buena relación con uno mismo.

Hablando sobre cursos y estudios de su pasado reflexionaba y decía: “A priori, nada de esto tenía una aplicación práctica en mi vida (…). No podéis conectar los puntos mirando hacia el futuro; solo podéis conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tenéis que confiar en que los puntos, de alguna manera, se conectarán en vuestro futuro. Tenéis que confiar en algo, lo que sea”.

Es esa visión serena, optimista y confiada sobre la vida la que me llega de la vida de Steve Jobs, mas allá de haber creado la tercer manzana que revoluciono al mundo.

Me quedo con su consejo, “encontrad lo que amáis” y como yo amo esto sigo escribiendo y atendiendo pacientes que me honran al confiarme cosas de su vida.

Les dejo un inspirador vídeo donde habla a los jóvenes y lo explica muy claro.

http://www.youtube.com/watch?v=uXKku2KYZf0

Yo entretanto seguiré con lo que amo.

http://labs.ebuzzing.es