
Es mi creencia básica que el ser humano tiene la posibilidad de elegir el dejar de drogarse y hacerlo con las mejores posibilidades, si se le brinda la información necesaria y el tratamiento conveniente en un clima grupal propicio y estimulante.
Puede así abstenerse de los químicos que alteran su estado de ánimo e iniciar una actualización de su potencial humano.
La recuperación misma, comienza a notarse al poco tiempo de abstinencia. En general y de forma progresiva se va dando una mejora en la salud física y psicológica. Guarda correlato con una mejora espiritual, ya que se gana libertad, se vive de acuerdo a una mejor ética y se valora la vida.
Mejorara su funcionamiento social, tanto en la faz íntima con mejor calidad en los vínculos y habrá un incremento de la creatividad y productividad laboral.
